¿Por qué recaen las personas incluso después de un tratamiento?

¿Por qué recaen las personas incluso después de un tratamiento?

Publicado el 09/02/2026

La recaída no es un fracaso: es una fase posible del proceso de recuperación que puede prevenirse con apoyo emocional.

La recaída es una de las situaciones más incomprendidas dentro del proceso de recuperación.

Socialmente se interpreta como un fracaso, una falta de voluntad o un retroceso total, cuando en realidad, desde la psicología clínica y las neurociencias, se reconoce como una posible fase dentro del curso de una enfermedad crónica como lo es la adicción.

Diversas investigaciones señalan que entre el 40 % y 60 % de las personas pueden presentar al menos un episodio de recaída durante el primer año posterior al tratamiento.

Esto no significa que el tratamiento haya sido inútil, sino que la persona aún se encuentra en un proceso de reorganización emocional, cognitiva y conductual.

¿Cuáles son las principales causas de recaída?

  • Falta de habilidades para afrontar emociones intensas
  • Regreso a contextos de consumo o vínculos asociados
  • Duelo no resuelto
  • Dinámicas de codependencia familiar
  • Trastornos emocionales no tratados
  • Baja percepción de riesgo y exceso de confianza

Antes del consumo aparece un discurso interno peligroso: “yo ya estoy bien”, “solo será esta vez”, “yo sí me puedo controlar”.

Estas ideas debilitan el compromiso con la abstinencia y preparan emocionalmente el terreno para la recaída.

La recaída no comienza en el cuerpo, comienza en la mente

  • Identidad personal
  • Manejo emocional
  • Tolerancia a la frustración
  • Proyecto de vida
  • Redes de apoyo

La recuperación no es un evento aislado, es un proceso continuo de transformación personal, donde cada caída puede convertirse en una oportunidad de mayor conciencia si se atiende de manera profesional.

San Francisco