La recaída no solo rompe la abstinencia, también quiebra la confianza.
Aparecen sentimientos de culpa, vergüenza, enojo, desesperanza y desilusión tanto en la persona como en su entorno familiar.
Es importante comprender que la confianza no se recupera con promesas, sino con acciones sostenidas en el tiempo.
Pilares para reconstruir la confianza
- Asumir responsabilidad sin justificarse
- Retomar el tratamiento de inmediato
- Mostrar coherencia entre lo que se dice y lo que se hace
- Aceptar límites sin victimizarse
- Trabajar emocionalmente la recaída en terapia
La recaída no borra todo el esfuerzo previo, pero sí exige reafirmar el compromiso con la recuperación desde un lugar más consciente y humilde.
