La adolescencia es una etapa de cambios intensos a nivel emocional, neurobiológico y social.
La búsqueda de identidad, la necesidad de pertenencia y la impulsividad generan un terreno vulnerable al contacto con las sustancias.
Señales de alerta más frecuentes
- Cambios bruscos de conducta
- Aislamiento progresivo
- Bajo rendimiento escolar
- Mentiras constantes
- Irritabilidad extrema
- Abandono de actividades que antes disfrutaba
El consumo en edades tempranas afecta directamente el desarrollo cerebral, emocional y social, aumentando el riesgo de dependencia en la adultez.
La prevención comienza en el vínculo
- Comunicación abierta
- Presencia emocional
- Acompañamiento sin juicio
- Límites claros
- Ejemplo coherente
Prevenir es construir vínculos seguros donde el joven no necesite huir de sí mismo.
